Reimprimada con permisso de: "Texas Episcopalian"
 
Volumen 110, No. 3 Houston, Texas Marzo 2007  
Número Especial: Ser Anglicano
ÍNDICE
Identidad Anglicana.............................................2
Teología Anglicana..............................................3
Una Perspectiva Hispana.....................................4
Los Celtas y Nosotros.........................................5
Espiritualidad Benedictina.....................................6
Himnodia.............................................................7
Historia de los Primeros Tiempos de la Iglesia.......8
La Comunión Anglicana........................................9
Liturgia Anglicana................................................10
Espiritualidad.......................................................11
T.S. Eliot.............................................................12
Porque ser Anglicano......................................18-19
Nuestra Estructura...............................................13
Peregrinación a Canterbury..................................20

 
Catedral de Canterbury  Foto: Robin Smith .


Texas Episcopalian  
 
El Texas Episcopalian (desde 1897) es una publicación oficial de la Diócesis Episcopal de Texas  


Misión: En el nombre de Jesucristo, el Texas Episcopalian busca informar a la gente en la diócesis de los eventos y filosofías las cuales afecten la misión y vida de la Iglesia.   


Editorial: El Reverendísimo Don A. Wimberly


Editor: Carol E. Barnwell, cbarnwell@epicenter.org
Especialista en Comunicaciones: Wes Brown


El Texas Episcopalian (ISSN# _074-44_X) es publicado mensualmente excepto en julio y en agosto por $15 al año por la Diócesis Episcopal de Texas, 1225 Texas Ave., Houston, TX 77002-3504.  Franqueo periódico pago en Houston, Texas.  La fecha límite es el 10 del mes precedente al de la publicación. Los artículos, editoriales y fotos deben presentarse al editor al correo electrónico que se encuentra más arriba. Las Fotos no serán retornadas. Cambios de dirección pueden ser enviadas por correo electrónico a: txepis@epicenter.org.


Jefe de Correo: Cambio de Dirección: THE TEXAS EPISCOPALIAN, 1225 Texas Ave., Houston, TX 77002-3504  


El Reverendísimo Don A. WimberlyI (Foto)


Nuestra Identidad Anglicana
En el texto clásico de J. R. H. Moorman, The History of the Church of England [1959] (La Historia de la Iglesia de Inglaterra), el escribió en el Capítulo II sobre el Sínodo de Whitby, "Para la mitad del siglo VII los asuntos eclesiásticos se estaban poniendo más y más caóticos en Inglaterra, especialmente en el norte. Dos culturas se habían enfrentado, una de Roma y la otra de Irlanda, y habían varios puntos en los cuales ellas diferían."El Sínodo de Whitby es para mí un momento clave y decisivo en la narrativa de la infancia de la Iglesia de Inglaterra y su desarrollo Católico.


¿Qué estaba en juego en Whitby? En el norte la gente había recibido el Cristianismo de Iona, la cual estaba en línea con la tradición Oriental/céltica; incluyendo la fecha Oriental de la Pascua. Otras comunidades habían recibido el Cristianismo que era primariamente Céltico en naturaleza; como es lógico ellos tenían una fecha diferente de Pascua. El asunto llegó a un punto crítico cuando el Rey de Umbría del Norte, Oswy, se dio cuenta que el estaría celebrando Pascua mientras su esposa, que era Romana, todavía estaría guardando su ayuno de Cuaresma. Fue una decisión grave la que enfrentó el Rey Oswy, ¿debería el caminar con su esposa o apartarse de ella en su viaje de Cuaresma hacia Cristo?


Después de algunas discusiones y argumentaciones, Moorman nos cuenta que el Rey Oswy juzgó al la tradición Romana como superior. Moorman escribe: "el Rey dio su juicio a favor de San Pedro aduciendo, que el prefería estar en buenos términos con el Guardián de la puerta del Cielo que con San Columba."Es innecesario decir que la decisión de Oswy fue un duro golpe para la tradición Celta. Para mí, este conflicto, es un recordatorio, un icono si lo desean, precisamente debido a la identidad misionera del Anglicanismo. El Anglicanismo ha sido una fe cambiante y en constante evolución al entrar en contacto con y evangelizar nuevas culturas. En la colección de escrituras Anglicanas, Love’s Redeeming Work (El Trabajo Redentor del Amor) usted podrá encontrar una conversación madura y evolutiva entre hombres del clero y teólogos a lo largo de los muchos siglos del desarrollo de nuestra iglesia. Mientras en el mismo comienzo de este texto los autores colectivamente se preguntan sobre el futuro del Anglicanismo en el nuevo milenio, no es difícil de ver mientras va leyendo a través de las páginas que siempre hemos estado en una conversación misionera con la población en la cual nos encontramos. Hoy no es diferente. No es difícil comprender, entonces, que las divisiones actuales que enfrenta la Comunión Anglicana son de hecho, un resultado de un creciente "caos"eclesiástico creado entre el Oeste y el Sur Global. El conflicto ha surgido debido a que nuestro mundo esta cada vez más plano, y el mundo desarrollado no puede dejar de estar en diálogo con el mundo en desarrollo, y viceversa. Así como nosotros somos misioneros en el Oeste hay misioneros en el Sur Global. Ambos estamos ofreciendo una imagen de quienes somos como Cristianos Anglicanos. Esos diálogos misioneros también están, entonces, globalmente en diálogo. Fui alcanzado por un ejemplo de este conflicto el otro día mientras leía el Houston Chronicle. Se destacaba un artículo sobre los restos esqueléticos humanos más antiguos junto con, como si fuera tomado de nuestra propia historia Americana, varias citas textuales hostiles de los más nuevos Cristianos Africanos, quienes no creen que hayan evolucionado de los primates. Este fue un ejemplo llamativo de las actitudes del mundo desarrollado en conflicto con la realidad del mundo en desarrollo. A pesar de que no estoy haciendo ninguna reivindicación acerca de quien esta bien o mal en nuestro debate eclesiástico actual y no tengo la intención ciertamente de repetir el juicio Scopes... Estoy precisando simplemente que el conflicto es real, tanto como nuestros dos mundos colisionan.


Nuestro debate actual sobre sexualidad es solamente una pieza de un siempre creciente debate sobre los valores occidentales  
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Número Regular de Marzo en Línea
 
 
Las noticias regulares para Marzo están incluidas en una versión en línea del Texas Episcopalians por este mes solamente (www.epicenter.org) así este número especial, cubriendo el Anglicanismo, pudo ser compilado para su información. Copias de este número estarán disponibles en línea para que las congregaciones puedan bajarlo para su utilización en discusiones de Educación Cristiana y en clases futuras. La versión en formato .pdf puede encontrarla en www.epicenter.org. Por favor envíe todas las correcciones, supresiones o adiciones de dirección del Texas Episcopalians a: Shirley Platt a splatt@epicenter.org o envíele un aviso por correo a The Episcopal Diocese of Texas, 1225 Texas Ave., Houston, TX 77002-3504.
   
 
Teología Anglicana

Por el Rev. Sam Todd 
No hay teología Anglicana. Esto quiere decir, la Iglesia Episcopal no intenta enseñar ninguna doctrina que sea característica a ella. La actitud anglicana fue expresada por el Obispo Thomas Ken a comienzos del siglo XVIII: "Muero en la fe Santa, Católica y Apostólica, profesada por toda la Iglesia  antes de la desunión del Oriente y el occidente. Más particularmente, muero en la Comunión de la Iglesia de Inglaterra como se la distingue de todas las Innovaciones Papales y Puritanas..."(Clarke, La Vida de Thomas Ken, pág. 223). El Anglicanismo emergió durante la última parte del siglo XVI y comienzos del XVII mientras la Iglesia de Inglaterra palpitaba su camino entre el Catolicismo Romano de un lado, y en el otro, los extremos del Puritanismo. En respuesta al criticismo Romano, el Obispo John Jewel, en su "Disculpa"de 1560, señalaba que la Iglesia de Inglaterra había retenido las Escrituras, credos, sacramentos y los tres ministerios ordenados de Obispos, sacerdotes y diáconos de la Iglesia histórica.


La defensa más influyente en contra de los Puritanos en "Las Leyes de la Política Eclesiástica"de Richard Hooker a finales del siglo XVI. El curioso título es debido a uno de las cuestiones a debate, a saber si la Iglesia debería suprimir a los Obispos como lo demandaban los Puritanos. Hooker enfatizó varias cosas que han seguido siendo características del Anglicanismo. El hace  una distinción entre lo esencial de la fe que es relativamente poco, y las cuestiones de importancia menor las cuales pueden cambiar de tiempo en tiempo y de lugar en lugar. Los Puritanos podrían prohibir cosas como vestimentas, órganos y los vitrales a causa de que ellos no estaban justificados en las Escrituras. Hooker encontró permisible lo que no estaba prohibido en las Escrituras. Hooker, también identificó a las Escrituras, Tradición y la Razón como fuentes para la doctrina. No es solamente la Escritura (solo la Escritura), sino la Escritura interpretada por los Padres y Consejos de la Iglesia de los primeros días, lo que es visto como normativa. Cranmer, había anticipado la distinción en su trabajo teológico principal publicado en 1550: Una Defensa de la Verdad y la Doctrina Católica de los Sacramentos del Cuerpo y la Sangre de nuestro Cristo Salvador... según lo Arraigado y Establecido sobre la Palabra Santa de Dios y aprobado por el Consentimiento de los más Ancianos Doctores de la Iglesia. La Escritura, la Tradición y la Razón han sido erróneamente llamados nuestro taburete de tres patas o troika pero esas imágenes oscurecen el hecho de que Hooker consideró a la Escritura como fundamentales, la Tradición como secundaria y a la Razón como terciaria. Un tercer énfasis de Hooker fue sobre la Encarnación como hecho central de la fe. "Como nuestra vida natural consiste en nuestra unión del alma con Dios."Y no puede haber unión de Dios con el hombre sin que signifique entre ambos cual de ambos es"particularmente la Palabra hecha carne (E.P. V, l). Hooker habla de nuestra participación en la naturaleza divina (cf. 2 Pet. 1:4) De la Eucaristía Hooker dice: "este sacramento es una participación real y verdadera de Cristo, quien de ese modo se imparte a sí mismo, aún su entera Persona como un Jefe místico en cada alma que lo recibe, y que el recipiente, de esa manera, se incorpora o se une a Cristo como miembro místico de su cuerpo."(V, lxvii, 7)


La creencia en la encarnación conduce a una elevada valoración de los sacramentos. El Obispo Lancelot Andrews concluye un sermón de Navidad diciendo que como el Hijo de Dios tomó nuestra carne y sangre en la Encarnación, así nosotros tomamos la suya en la Eucaristía.
Pero el gran logro de la Reforma Inglesa fue no fue un trabajo de teología sistemática como los Institutos de Calvino ni las diatribas proféticas de Lutero, sino un libro de oración. Hasta el día de hoy la única teología oficial de la Iglesia Episcopal es aquella que se encuentra en el Libro de Oración Común. Así, también, el carácter del culto Anglicano ha tenido un efecto sobre nuestra actitud teológica. Desde el comienzo en culto Anglicano estuvo marcado por la comprensión. De la misma manera en que la dinastía Tudor unió las casas de York y Lancaster, así la Reina Isabel quería que la Iglesia de Inglaterra fuese una en la cual Católicos y Protestantes pudieran adorar juntos. Así la Iglesia mantuvo un fuerte control sobre ambos, palabra y sacramento, en un tiempo en donde los partidarios apasionados estaban enfrentados unos a otros.  Y así el lenguaje litúrgico Anglicano puso a las frases Católica ("el cuerpo de nuestro Señor") y la Protestante (toman y coman esto en mi memoria") una junto a otra, unidas por un feliz ecuménico "y."La comunidad que ha orado unida permanece unida a pesar de los conflictos teológicos significativos. Donde lo Divino está primariamente relacionado a la adoración en lugar de a términos legales o teológicos, una apreciación aguda del misterio del ser y la actividad Divina, no es sorprendente. Aquí el Anglicanismo ha sido más semejante a la Ortodoxia Oriental que a su hermano Occidental. Una correlatividad de nuestro sentido del misterio Divino es una negación axiomática de infalibilidad hacia cualquier entidad humana. Ninguna persona ha sido juzgada libre de error como ha ocurrido en Roma. Ninguna obra escrita de un hombre ha conseguido la sacro santidad de hecho como los hicieron Calvino y Lutero en otras iglesias. La Biblia en sí misma no ha sido leída con ojos de adoración excesiva. Una gran libertad de preguntas y creencias han sido permitidas en cuestiones teológicas. Ninguna obra literaria ha sido suprimida por autoridades de la curia. Los juicios de herejía han sido pocos e inefectivos en nuestra Iglesia. Las aberraciones teológicas se dejan para que mueran de manera natural del criticismo y el ridículo. Nosotros tenemos una confianza fundamental en la guía del Espíritu Santo y en la mente de la Iglesia como un todo sobre el largo recorrido. De innovaciones en doctrina y práctica hemos tenido la tendencia a seguir el consejo de Gamaliel al Sanedrín: "...Si lo que se proponen y hacen es de origen humano, fracasará; pero si es de Dios, no podrán destruirlos, y ustedes se encontrarán luchando contra Dios."(Hechos 5:38-39)


Todd es un columnista habitual en el Texas Episcopalians.  


Richard Hooker, Catedral de Exeter. 


Una Perspectiva Hispana


"¡Padre Nuestro, te ofrecemos, con este pan y este vino, nuestras tristezas, nuestras alegrías, el trabajo y la labor de nuestras manos!"
Por la Reverenda Luchy Littlejohn


Esta es la letra de uno de los himnos más significativos que se cantan en  la Santa Eucaristía en Español en  la Catedral Iglesia de Cristo. En esta canción, las connotaciones y "sabor"de teología de la liberación se mezclan con la rica herencia de poesía y romanticismo, siempre tan presente en cada aspecto de la vida del mundo Latino-Americano. Debo confesar que mi transformación en Episcopal no fue fácil para mí. Este no fue un paso que tome a la ligera, porque tenía profundas raíces como feligrés que fue bautizado y creció en la fe Católica Romana. La iglesia de mi juventud, mi adolescencia y de los primeros tiempos de mi vida adulta fue una institución muy estricta, bajo el liderazgo de una orden Franciscana. Crecí bajo la dirección espiritual de algunos sacerdotes bastante irascibles y algunas monjas "llenas de afectaciones"quienes, en  retrospectiva, eran muy supersticiosas. Mi fe tenía en su esencia el temor a la ira del Santo Padre en Roma, y de ser excomulgada. Mi conversión tuvo su comienzo en la dolorosa verdad de que yo estaba profundamente herido por la Iglesia de mi juventud. Sin embargo, así como el tiempo pasó, fue más y más evidente que, como proclamó el profeta Isaías, Dios dijo, "Mi Palabra no volverá a mi vacía."Dios no desperdicia nada. Mi dolor y mis heridas han sido redimidas, empoderadas y transformadas, para que yo pudiera ser bendecida en el servicio del Dios amoroso que llena mi vida de alegría. Por tanto, hoy día, como sacerdote, proclamo alegremente que yo soy un católico de la tradición Anglicana. Como una Latina, la poesía y los símbolos son muy importantes en  mi vida. Esta es una de las razones por las cuales yo amo las ventanas con vitrales. Hay hermosas ventanas en la Catedral, el espacio sagrado donde tiene lugar mi ministerio. En particular, dos de las ventanas en esta iglesia, pueden fácilmente resumir mis razones para ser una Episcopal, con toda esa hermosa y rica herencia de nuestra Fe Anglicana. La ventana que se encuentra sobre el altar, representando el ángel en la tumba vacía, alegremente me dice acerca de la promesa de la Resurrección de Cristo. Esta es la ventana en la que fijo mi vista cuando me aproximo al altar para ser alimentada. Mientras dejo la mesa del Señor, veo la ventana principal en la parte de atrás de la nave, la cual retrata la eternidad del sacrificio de ese Cristo cariñoso. Me recuerda la enormidad del precio pagado por Jesús por mí y por nosotros. Yo soy Episcopal porque fue esta tradición la que me guió hacia la comprensión de la vergüenza y la victoria de la cruz. La vergüenza y la culpa para mi desolación, la vergüenza de la cruz se transforma en gratitud, porque soy perdonado porque soy amado: esta es, la victoria de la cruz. Sé que no es "gracia a bajo precio,"porque Cristo rescató mi vida a un precio muy alto.


A través de mi ministerio como sacerdote Episcopal, mi propia experiencia personal e historia sobre mi viaje espiritual y mis dificultades con la Iglesia, resuenan, y casi se transforma en una historia, con aquellos que me encuentro que llegan de América del Sur y América Central. La mayoría de esos inmigrantes tienen antecedentes de fe profunda, una sed increíble de la presencia de Dios en sus vidas, y han estado en una jornada donde el rechazo, el temor y otras emociones negativas los han alejado de la Iglesia. Es mi alegría entonces, proclamarles un mensaje de amor y perdón, compartiendo la libertad y la alegría que viene de la verdad del Evangelio.
La esencia del Anglicanismo me permite enseñar que el amor de Jesús es tan abarcador, que uno puede aproximarse a la mesa del Señor y colocar allí nuestra debilidad, sin temor cuando aceptamos la misericordia compasiva de Dios. Es la certeza que el camino Anglicano/Episcopal tiene sus raíces en las enseñanzas de Jesús y de los apóstoles. Esto me da la confianza para compartir con otros Latinoamericanos que la nuestra es una maravillosa y legítima Iglesia. La Iglesia Episcopal me enseño la alegría de saber que soy "Propiedad de Cristo para siempre"– (la victoria de la Cruz).


El sentido de contrición que viene en el verdadero arrepentimiento, lamentando mis "múltiples pecados y maldades"(la vergüenza de la cruz) nunca se ha perdido en mí. En cambio, obtiene en mí un muy profundo sentido de sobrecogimiento, reverencia y gratitud hacia ese Cristo amoroso, que dio su vida, para que yo tenga vida eterna. Es más, tengo lo mejor de los dos mundos.


La belleza y la poesía de la tradición Anglicana es muy fácil de incorporar dentro de lo que importa en mi propia cultura, como persona Hispano parlante. El aspecto litúrgico de la fe Episcopal se realza verdaderamente cuando las tradiciones musicales animadas y bulliciosas del mundo Latino son mezcladas e incorporadas con los aspectos más meditativos y dignificados de los himnos Anglicanos.


Si usted desea tener una noción de la experiencia que yo estoy describiendo, solo venga y participe de la Santa Eucaristía en Español, a la 1:00 PM, en su Catedral. Estaremos encantados de decirle, "¡Bienvenido, bienvenido!"e invitarlo a cantar con nosotros y los Mariachis.
Littlejohn es Pastora Canónica de la Catedral Iglesia de Cristo, en Houston.  
 
La Revenda Luchy LittlehJohn 
 
Accidentalmente Anglicano
Por el Reverendo Thomas C. Davis

La gente que dice que Enrique VIII fundó la Iglesia de Inglaterra para poder divorciarse de su esposa está en un error. Y la gente que piensa que estos problemas maritales no tuvieron nada que ver con eso también esta en un error. La Iglesia de Inglaterra es la Iglesia Católica Romana sin el papa. Es también Luteranismo sin Lutero y Calvinismo sin Calvino. Ana Bolena se transformó en el objeto de la mirada errante y del lujurioso corazón de Enrique. Pero ella era Protestante. Ana debería haberse apegado a la idea de subir a la cama de Enrique sin insistir en que ella también debería ser reina. Entonces, su adulterio posterior no habría sido traición, pero entonces, Isabel tampoco habría sido Reina.


Los orígenes Anglicanos se desarrollaron en el escenario más grande de los acontecimientos mundiales. El gran Imperio Romano Santo continuaba solamente en nombre. De todas maneras, Inglaterra nunca fue una parte de ese imperio. La desintegración de la centralización política en Europa fue acompañada por la fractura de la Iglesia Católica Occidental.    


Enrique no se pensó a sí mismo como un Protestante. Después de todo, el papa lo había nombrado "Defensor de la Fe"por sus escrituras anti-luteranas. Pero se convenció a sí mismo que ser Cristiano Católico no significaba ser gobernado desde Roma. Ni significaban diezmos e impuestos para roma, y Enrique siempre estaba necesitado de dinero.


El Anglicanismo fue un accidente de algún tipo. No fue intencional. Quizás la Reforma en sí misma fue un accidente. Nadie, excepto tal vez, unos pocos radicales extremistas intentaron dividir la Iglesia. Lutero y Calvino pensaron que fue Roma la que se había separado a sí misma de la fe Católica verdadera. Y sus casi constantes referencias fueron hacia los "Padres"de las primeras centurias y a las Escrituras. Enrique no quería un divorcio. Eso habría sido imposible. El buscó una anulación. Él se había casado con Catalina de Aragón, que había sido la viuda de su hermano. Eso era contrario a las Escrituras y a la ley de la Iglesia. La esposa de un hermano se transforma en una hermana, y casarse con una hermana era incesto. (Por supuesto, hay otro pasaje de las Escrituras que dice exactamente lo opuesto.)
Enrique pidió que anularan el matrimonio con Catalina, que fuera declarado inválido, pero el Papa, que ya había concedido una excepción para permitir ese matrimonio, no concedió otra. Aún así, el papa aprobó la nominación de Enrique de Thomas Cranmer como Arzobispo de Canterbury. Enrique sabía que Cranmer concedería su anulación. Es interesante observar que todas las iglesias de la Reforma permitieron el divorcio y el acto de volver a casarse otra vez, excepto la Iglesia de Inglaterra. Solo desde la mitad del siglo XIX, hubo divorcio civil en Inglaterra. 

    
Desde Eduardo a Isabel


Eduardo VI, su único hijo legítimo vivo, quien murió mientras era aún un adolescente, siguió a Enrique. El había sido criado como Protestante, y la revisión del Libro de Oración Común durante su reinado fue muy influenciada por el Protestantismo continental. Entonces, María I, la hija de Catalina de Aragón, que nunca olvidó la traición de su madre, llevó a Inglaterra de regreso a Roma. Ella quemó tantos miles de Protestantes como herejes que siempre será conocida y llamada "Bloody Mary"(María Sangrienta). Isabel I que ascendió al trono en 1558, fue la hija de Enrique y Ana Bolena. Ella fue criada en la tradición de la Reforma. La acción del papa de excomulgarla y absolver a su gente de su lealtad hacia ella resultó en una tradición anti-Católica de mucho tiempo en Inglaterra, y por ese mismo tema en el primer siglo de la historia de nuestro propio país. 


Demasiado Católico, Insuficientemente Protestante


Había gente que sentía que la Iglesia de Inglaterra era aún demasiado Católica, o quizás, aún no lo suficientemente Protestante. La iglesia había abandonado al papa pero no mucho más de su tradición. El Libro de Oración Común aún retenía el título "sacerdote."Los Puritanos frustrados por el lento progreso de la Reforma en Inglaterra, y sus sucesores en el Partido Evangélico han preferido "ministro."También hubo mucha gente que retuvo su lealtad a Roma. Los Jesuitas entrenaron a sacerdotes para servir a esas familias, y se deslizaron dentro de Inglaterra y ministraron allí con un gran riesgo personal. Isabel pensó, como lo habían hecho muchos gobernantes, que una nación debía tener una religión única.  


A"Via Media"


Lo que usualmente llamamos el "Acuerdo Isabelino"fue algo que Isabel nunca planificó. Se refiere a su deseo de buscar una "vía media,"uno que pudiera hacer a la Iglesia de Inglaterra tan inclusiva como fuera posible. Ni la extrema derecha, aquellos obedientes a Roma, ni aquellos de la extrema izquierda, los Puritanos, podrían unirse a esa empresa. Algunos Puritanos se fueron al continente, algunos vinieron a Nueva Inglaterra, algunos permanecieron como una iglesia pequeña o un grupo Protestante en
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Ana Bolena  
Enrique VIII  


Espiritualidad Benedictina dentro de la Tradición Anglicana


Por la Reverenda Sandra McMahan Mizirl 
Los ancianos dicen que una vez un discípulo preguntó a un sabio, "¿Maestro, hay algo que yo puedo hacer para iluminarme?"Y el sabio respondió, "Tan poco como tú puedes hacer para que el sol salga en la mañana."
"¿Entonces, para que son - preguntó el sorprendido discípulo - los ejercicios espirituales que usted prescribe?"
"Para estar seguro,"dijo el sabio, "que tu no estás dormido cuando comienza a salir el sol."
La práctica de estar en la presencia de la voluntad Divina nos mantiene, como a este discípulo místico, despiertos hasta que lo practicamos viva en nosotros.
Esto hace al culto especialmente importante para los Anglicanos/Episcopales. Cuando nosotros nos congregamos en el nombre y en recuerdo de Cristo nos colocamos en presencia de lo Divino. En la lectura del Evangelio para el quinto Domingo después de Epifanía (Lucas 5:1-11) compartimos ese momento pavoroso en  la vida de Pedro, cuando se hace consciente de estar en presencia de lo divino. Sus palabras,  "¡Apártate de mi, Señor; soy un pecador!"no son tanto una confesión sino la comprensión de Pedro de su necesidad de Dios. La ortodoxia, es un palabra que encuentro útil hoy en día, por lo general, como una medida  de la exclusividad de tener la creencia correcta. A pesar de no tener comprensión de la creencia correcta, Pedro cayó de rodillas ante Jesús, expresando el culto correcto. Hablo de esta distinción, porque creo que habla de una realidad particular para los Cristianos en general y los Anglicanos en particular.


Esta realidad particular, es para mí, el corazón de la tradición espiritual Benedictina. Una espiritualidad Anglicana es Benedictina en su naturaleza. Las disciplinas espirituales de la sexta centuria La Regla de San Benedicto es el corazón del Libro de Oración Común. La práctica de la oración y el culto, en comunidad, son una expresión y evidencia de nuestra necesidad por lo Divino. No es un caso de humillación sino de humildad, en el cual descubrimos nuestra total dependencia sobre Dios. La experiencia de la oración común es una manera de practicar nuestra necesidad de Dios y una manera de enfrentar la idea de que nada más puede tener un derecho tan fuerte sobre nuestro corazón y nuestra vida. Entonces el culto correcto se convierte en una cuestión de primero lo primero. Consecuentemente, los primeros actos de adoración son tan simples como fundamentales, presentarnos, hacer espacio para Dios, honrar a Dios y finalmente, responder a la pregunta de como es estar en presencia de Dios.


Cuantas veces escuché quejas, que la música en el servicio no fue lo que esperaba, o que sus sermones no resuelven mis necesidades espirituales, o no consigo nada más del culto. Esas son quejas centradas en uno mismo y tienen muy poco que ver con rendir culto u adorar a Dios. No me malinterprete, nunca abogaría por un culto o servicio descuidado y aburrido,  pero me veo obligado a señalar que el "culto correcto"no es primariamente acerca de "obtener algo por ir a la iglesia."
El "culto correcto"es en primer lugar acerca de enfrentar a Dios, la máxima realidad, y el enfrentar como es la vida con Dios. En Cristo somos capaces de enfrentar la realidad de Dios y vislumbrar como es la verdadera vida con Dios. Solo entonces es posible comenzar a responder a la divina realidad y presencia y talvez, uno puede solamente esperar, decidirnos a elegir la vida.


Se han referido a los episcopales, como los "elegidos inmóviles,"esto puede querer decir algo sobre nuestros hábitos de hospitalidad, para los cuales podemos tener mucho que aprender, pero también señala hacia el carácter distintivo Anglicano de que "hagan esto en mi memoria"es menos acerca de la respuesta emocional a tal presencia, y más acerca de atreverse a estar presente ante Dios y unos a otros como el pueblo de Dios. 


Benedicto comprendió que "la oración la forma a la creencia,"y el Libro de Oración Común, a través de los dones del Arzobispo de Canterbury del Siglo XVI, Thomas Cranmer, quien produjo el primer LOC, mostró una conciencia y sensibilidad hacia el ritmo de la vida cotidiana de la gente, primero por su utilización del inglés, el lenguaje de la gente, y en segundo lugar, por la elección de los horarios de oración, para que fueran  compatibles con la vida cotidiana de la gente.
Dentro del LOC se encuentran cuatro servicios de oración diaria (Oración Matutina, Oración del Mediodía, Oración Vespertina y Completas, la oración al cierre del día) además de los servicios de  
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Notas sobre el Culto
por George Mimms

¿Cuán a menudo ha oído decir, "solo quiero algo del culto tradicional Anglicano"? Tenga cuidado con lo que desea, porque el culto Anglicano tradicional no es lo que la mayoría de las personas piensan que es. La Comunión Anglicana abarca a personas de muchas razas, lenguajes y nacionalidades del todo el mundo.
Hoy en día, encontramos una amplia diversidad en la expresión musical y en la oración a lo largo y a lo ancho de toda la Comunión Anglicana. La Palabra de Dios es mantenida en alto en el culto evangélico. La alabanza y la plegaria a través del Espíritu Santo son apreciadas en el culto carismático. Los sacramentos son la parte central en el culto Anglo-Católico. Muchas parroquias también tratan de combinar todos los elementos antedichos dentro de su vida litúrgica.  


Arraigado en el Culto del Templo Judío


La música y el culto son vistos a menudo como sinónimos en la tradición Anglicana. Oración y alabanza, entretejidas dentro de un efectivo tapiz en el Libro de Oración Común, han resistido las corrientes de los cambios durante centurias. Arraigado primariamente en elementos del culto del templo judío, un flujo rítmico palabras y música se han unido en una liturgia que se ha hecho querida para millones de Anglicanos de todo el mundo. Mucho del servicio de la sinagoga, de la salmodia, himnos y textos sagrados han permanecido intactos mientras, durante los pasados 2.000 años, los Cristianos han desarrollado adiciones para la liturgia para el Bautismo, Confirmación, la Santa Comunión, el Matrimonio y el Rito de Entierro. 


Primeros Ritos


En los primeros años del Cristianismo, el culto era por necesidad, conducido en secreto. El formato era simple y no invadido por la comunidad exterior. Ritos claramente definidos comenzaron a desarrollarse después que Constantino autorizó la práctica del Cristianismo y la presencia de los Cristianos en el sector público. Mientras los monasterios, conventos, abadías, catedrales e instituciones educacionales evolucionaron, desarrollaron un  programa altamente reglamentado de oración y alabanza a través de un día de 24 horas. Así, cada minuto del día y de la noche, los Cristianos en alguna parte estaban ante el Señor Jesús en agradecimiento y en petición. Esas instituciones de conocimientos superiores y vocación religiosa eran las más aptas para tener órganos. Aunque estos órganos estaban en sus primeras fases de desarrollo y eran difíciles y agotadores de ejecutar, sabían ser utilizados para acompañar el canto.   


La Iglesia Parroquial


La iglesia parroquial ha sido y continúa siendo el lugar donde los Cristianos expresan su lealtad hacia Dios presentándose semanalmente para el culto. La música parroquial de los comienzos fue salmodia popular o folklórica. Excepto dentro de las parroquias pudientes o adineradas, los órganos eran inexistentes.
Como con toda la música folklórica, el número de variaciones sobre cualquier melodía eran tremendas. En una práctica llamada "lining out,"un asistente parroquial laico "gritaba"el salmo frase por frase, y la congregación los repetía después de él.


Se utilizaban instrumentos de viento o de cuerdas para guiar o acompañar la melodía. Las parroquias muchas veces tenían una mesa o escritorio tallado a mano para el asistente y el instrumentista. Las copias del Libro de Oración Común, eran escasos y raros en las manos de los laicos. La Oración del Señor, el Credo y el Sanctus eran a menudo inscriptos en grandes y decorativos rótulos en placas en el área del Altar de las iglesias parroquiales en la última parte del siglo XIX, permitiendo a la congregación leer en voz alta al unísono.


Dondequiera que usted alabe dentro de la Comunión Anglicana, notará inmediatamente que el servicio busca comprometer a todas sus percepciones sensoriales de sonido, vista, olfato, tacto y gusto. Usted podrá encontrar al menos un poco de los siguientes elementos: agujas, campanas, incienso, velas, coros, equipos de alabanza, instrumentos musicales - incluyendo pianos y órganos de tubo, coros coloridos y vestimentas de los ministros, vitrales, la Cruz, el pan y el vino de la Santa Comunión, procesiones en el Camino de la Cruz en la entrada y la salida, lecturas de las escrituras expresadas a través de danza interpretativa, procesión del Libro del Evangelio dentro de la congregación, el Beso de la Paz, y a menudo, tener que arrodillarse para rezar. Estas son algunas de las experiencias que tocan uno o más de nuestros sentidos.   


Mientras recorre el exterior, a menudo descubrirá congregaciones enteras vestidas en brillantes colores danzando de alegría... elevando las manos en alabanza y oración... todo tipo de instrumentistas interpretando una plétora de instrumentos nativos, tales como tambores, trompetas, guitarras, maracas, y tamboriles, mientras cantan vibrantes himnos indígenas... procesiones de pueblos con jóvenes vestidos alegremente palmeando sus manos, gritando, y cantando canciones de alabanza e invitación como parte normal del culto semanal... y procesiones de estación a través de toda la comunidad, tales como la Posada durante Adviento y Navidad. 
¿Cuál es la norma para el culto Anglicano? Seguramente, el culto con lecturas de las Palabra de Dios y la utilización del Libro de Oración Común, en una de sus muchas ediciones y lenguas, son el hilo común de nuestros hermanos alrededor del mundo.  


El propio peregrinaje del autor es un microcosmos de la Comunión Anglicana. Confirmado en la parroquia Anglo-Católica, St. Mary the Virgin, en la ciudad de New York, NY, en 1962, Mims ha ministrado en parroquias anglo-católicas, parroquias evangélicas, carismáticas y parroquias que han procurado combinar la música y la liturgia relacionando las tres corrientes de la Comunión Anglicana. Los extensos viajes durante el ministerio de Mims, tan lejanos como a Sudáfrica, le han dado una visión amplia dentro de la vida musical en la Comunión Anglicana. Él es el Organista y Director de Música en St. Martin, Houston.


Comienzos de la Historia de la Iglesia


Por el Reverendo Robert Browne 


¿Qué es un "Anglicano"? ¿Qué es un "Episcopal"? Una breve revisión de la historia podrán clarificar estas preguntas. En el año 596, un devoto monje benedictino llamado Agustín, llegó a las costas del sur de Inglaterra. El sembró allí la iglesia Cristiana y estableció la Sede de Canterbury el que se transformaría en el símbolo de la unidad dentro de la Comunión Anglicana. La iglesia de Inglaterra fue primariamente Católica Romana, hasta el siglo XVI cuando los vientos de la Reforma Protestante soplaron en la Europa continental y crearon un clima para el cambio.


Mientras que es verdadero que el Rey Enrique VIII tuvo algunos problemas maritales con Roma, las fuerzas de la reforma tuvieron un efecto significativo en cambiar la Iglesia Inglesa en un cuerpo independiente de Roma, pero reteniendo ambas influencias, la Católica y la Protestante. El gran teólogo Richard Hooker la llamó la "vía media."El término Anglicano significa de Inglaterra, pero se toma en un significado más amplio cuando la Iglesia de Inglaterra se expande a ultramar.
Cuando las colonias en América se sublevaron en 1776, las congregaciones americanas de la Iglesia de Inglaterra formaron una iglesia libre e independiente. En la primera reunión de la Convención General en 1789 se constituyó la primera Iglesia Protestante Episcopal en los Estados Unidos. Adoptó el Libro de Oración Común y una constitución en la cual se dispusieron los formulismos para la doctrina, la disciplina y el culto. Se abrogó mucho poder para las diócesis locales a causa de su experiencia anterior con los autoritarios y señoriales Obispos ingleses.


La nueva iglesia americana buscó mantenerse en conexión con la Iglesia Anglicana histórica, pero insistió sobre su completa autonomía de la Sede de Canterbury. En pocas palabras, los Episcopales son Anglicanos en América vinculados a la gran Comunión por una herencia común bajo el Señorío de Jesucristo. Los Anglicanos en los Estados Unidos son llamados Episcopales porque en 1789 ellos tomaron el nombre Episcopal (del griego episkopos, vigilante o supervisor) lo cual denota una iglesia bajo la autoridad de obispos en sucesión apostólica.


La Iglesia Episcopal en Estados Unidos es una de las 38 Provincias autónomas en la Comunión Anglicana mundial, teniendo membresía en el Consejo Consultivo Anglicano, una entidad que es un grupo puramente asesor y no es un cuerpo legal con poder legislativo. El Arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, hablando para los obispos, sacerdotes y laicos en "El Reto y la Esperanza de Ser un Anglicano Hoy en Día"dijo: "La única razón de ser un Anglicano es que este equilibrio de Reformada, Católica, y preocupación intelectual y cultural parece saludable para la Iglesia Católica en general, y que ayuda a la gente a crecer en discernimiento y santidad."(Junio del 2006)  


Browne sirvió como oficial de comunicaciones para el Consejo Consultivo Anglicano durante la Conferencia Lambeth 1988 y ha producido videos en toda la Comunión Anglicana.


Enrique  VIII


Richard Hooker


La Comunión Anglicana


Las iglesias Episcopales/Anglicanas sostienen y proclaman la fe Apostólica y Católica, proclamada en las Escrituras, interpretada en la luz de la tradición y la razón. Siguiendo las enseñanzas de Jesucristo, los Anglicanos están comprometidos a la proclamación de las buenas nuevas del Evangelio a toda la creación. Nuestra fe y ministerio ha sido expresada a través del Libro de Oración Común, recibido y adaptado por iglesias locales en los Servicios de Ordenación y en el Cuadrilátero Chicago-Lambeth, primero expuesto en la Conferencia Misionera en Chicago, en 1886, y revisado por la Conferencia Lambeth de 1888. El Cuadrilátero propuso 4 elementos esenciales de la fe Cristiana:


-- Las Sagradas Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento, que "contienen todas las cosas necesarias para la salvación,"y constituyen la regla y la norma máxima de la fe.


-- El Credo de lo Apóstoles, como Símbolo Bautismal; y el Credo Niceno como las declaraciones suficientes de la fe Cristiana.


-- Los dos Sacramentos ordenados por Cristo mismo – el Bautismo y la Cena del Señor – deben se administrados con el uso indefectible de las palabras instituidas por Cristo y de los elementos ordenados por Él.


-- El Episcopado Histórico, adaptado localmente en los métodos de su administración a las diversas necesidades de las naciones y pueblos llamados por Dios a la unidad de su Iglesia.


Es central en el culto Anglicano la celebración de la Santa Eucaristía (también llamada la Santa Comunión, la Cena del Señor o la Misa). En este ofrecimiento de oración y alabanza, la vida, muerte, resurrección y ascensión de Jesucristo, se hacen una realidad presente a través de la proclamación de la Palabra, y la celebración del Sacramento. Los Anglicanos celebran el Sacramento del Bautismo, con agua en el nombre de la Trinidad, como el rito de entrada en la Iglesia Cristiana, y celebran otros ritos sacramentales, incluyendo Confirmación, Reconciliación, Matrimonio, la Unción de los Enfermos y la Ordenación.
La oración común está en el corazón del Anglicanismo. Su estilo puede variar desde lo simple a lo elaborado, desde evangélica a católica, desde carismática a la tradicional. Los muchos Libros de Oración Común dan expresión a una comprensión encontrada dentro de las iglesias, la cual busca trazar una vía media en relación a otras tradiciones Cristianas.  


Nuestras Iglesias


Derivando de las antiguas iglesias Celtas y Sajonas de las Islas Británicas, el Anglicanismo encontró su identidad distintiva en la Reforma de los siglos XVI y XVII, cuando la separada Iglesia de Inglaterra, junto con la Iglesia de Irlanda y la Iglesia Episcopal Escocesa tomaron forma. En el momento de la Revolución Americana, una Iglesia Episcopal autónoma fue fundada en los Estados Unidos, y más tarde, iglesias Episcopales y Anglicanas fueron fundadas en todo el globo como resultado de los movimientos misioneros de los siglos XVIII y XIX. En el Sur de Asia, las Iglesias Unidas, formada entre Anglicanos y muchas tradiciones Protestantes, también se unieron a la Comunión Anglicana, como lo hicieron iglesias tales como la Iglesia Reformada Episcopal Española y la Iglesia Lusitana de Portugal.


Hoy en día la familia Episcopal Anglicana consiste en un estimado de 78 millones de Cristianos que son miembros de 44 iglesias diferentes. Estas conforman 34 provincias, cuatro Iglesias Unidas y otras seis iglesias, dispersas en todo el globo.  


Los Instrumentos de la Comunión


Las iglesias de la Comunión Anglicana se mantienen juntas por los lazos de afectos y lealtad común, expresadas a través de lazos con los "instrumentos de la Comunión"– el Arzobispo de Canterbury como el centro para la unidad, la Conferencia Lambeth, la Reunión de los Primados y el Consejo Consultivo Anglicano.  


El Arzobispo de Canterbury


Las iglesias están todas en comunión con la Sede de Canterbury en la Iglesia de Inglaterra, y además con el Arzobispo de Canterbury, en su persona y ministerio, es el único centro de la unidad Anglicana. Es el que convoca a la Conferencia de Lambeth, a la Reunión de los Primados  y es el Presidente del Consejo Consultivo Anglicano. El 104º Arzobispo de Canterbury en sucesión de San Agustín, el Excelentísimo Reverendo y Honorable Rowan Williams, fue consagrado en Febrero de 2003.  


La Conferencia de Lambeth


Cada diez años o aproximadamente, el Arzobispo de Canterbury invita a los Obispos de la Comunión Anglicana a unirse a él en plegaria, estudio y discernimiento. En la última Conferencia de Lambeth en 1998, más de 800 obispos fueron recibidos  
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Catedral de Canterbury  
Arzobispo Rowan Williams


Liturgia Anglicana


Por el Reverendo Ed Stein 
¿Qué es lo que hace a nuestro culto "Anglicano"? La palabra "Anglicanismo"es una palabra bastante nueva. Proviene de la mitad del siglo XIX cuando la Iglesia de Inglaterra se encontró a sí misma por accidente de la historia transformándose en el centro de una familia creciente de cuerpos cristianos, algunos en los dominios del Imperio Británico, algunos no (lo cual originalmente significa mayormente nosotros los Americanos). ¿Sin un nombre en común cómo podrían describirse todos? No todos éramos Británicos, mucho menos Ingleses, y si no éramos Ingleses, ¿qué éramos entonces? Gradualmente arreglamos el antiguo Latinismo "ecclesia anglicana" – la Iglesia Inglesa, modernizándolo en un adjetivo descriptivo; "Anglicano." Y entonces, había una "Comunión Anglicana,"una tradición teológica Anglicana y una tradición litúrgica Anglicana – "Anglicanismo,"donde había habido solo una Iglesia de Inglaterra y la utilización del Libro de Oración Común Inglés.


¿Y qué es lo que comparte esta familia de iglesias que nos hacen a todos nosotros "Anglicanos"? Todos ellos estaban en comunión con Canterbury, por supuesto, pero la razón por la que estaban es que en su historia cada miembro de la Comunión Anglicana habían: 1) recibido su sucesión de obispos y la forma Episcopal de orden de la iglesia a través de la Iglesia Inglesa, y 2) utilizan la liturgia del Libro de Oración Común Inglés. Ciertamente, en la Iglesia Episcopal Americana, el elemento más evidente sobre ser Episcopal fue nuestro compromiso hacia el Libro de Oración Común.


Efectivamente, nuestro apego por el Libro de Oración Común, fue el factor individual más importante que preservó a las parroquias Americanas de la Iglesia de Inglaterra de desaparecer en alguna forma de iglesia congregacionalista pan-protestante después de nuestra Independencia.  Durante el siglo siguiente los Episcopales fuimos confidentes y a veces un poco engreídos en nuestra seguridad de que en el Libro de Oración Común teníamos "una liturgia incomparable"infinitamente más atractiva que el Rito Latino de Roma y las actividades no litúrgicas de la mayoría de las denominaciones protestantes. Ciertamente, por un largo tiempo, el centro de lo que era ser más "Anglicano"en el mundo era el texto del Libro de Oración Común, exactamente en la manera en que Cranmer los había escrito, el Parlamento de 1662 lo había establecido y Dios en su cielo había deseado que fuera. En todo el mundo ser correctamente anglicano significaba comprar vestimentas de Wipples si uno tenía dinero para hacerlo, y construir iglesias que se vieran igual que las de casa en Wessex o Yorkshire, y esperar que el coro de niños de alguna manera sonara como el King’s College Cambridge.


El Anglicanismo anglófilo tenía una gran ventaja: dondequiera que usted fuera en el mundo, las parroquias Anglicanas o Episcopales serían generalmente familiares fuera el servicio en Inglés o en idioma Urdu pakistaní. 


Y luego en la última centuria comenzamos a hacer preguntas. El Anglicanismo anglófilo tiene una gran ventaja: ¿Qué era valioso en todas las grandes familias de la liturgia Cristiana venía de la Iglesia sin dividir? ¿Qué era valioso en la liturgia antigua de la Iglesia de Inglaterra antes de la Reforma? ¿Qué tal le parecerá el Libro de Oración actual a las nuevas generaciones? ¿Donde estamos parados en relación a una Roma que de repente hace culto en inglés, o a Protestantes que han recobrado la tradición litúrgica? ¿Cómo vamos a ir a hablar en un lenguaje para generaciones futuras? E ingresamos en el asombroso y maravilloso mundo de la revisión del Libro de Oración y de la experimentación litúrgica.


De Bizantino al Jazz


El mundo de la revisión del Libro de Oración y de la experimentación litúrgica es a veces un lugar algo aventurero para estar. Las iglesias Episcopales han visto celebraciones estilo rito Bizantino de la liturgia del Libro de Oración, y versiones estilo utilización Romana (de ambas variedades, Vaticano I y Vaticano II)

De Bizantino al Jazz


El mundo de la revisión del Libro de Oración y de la experimentación litúrgica es a veces un lugar algo aventurero. Las iglesias Episcopales han visto celebraciones de la liturgia del Libro de Oración estilo rito Bizantino, y usado versiones estilo Romano (de ambas variedades, Vaticano I y Vaticano II), y el rito inglés antiguo Sarum, y el Libro de Oración Neozelandés, y adaptaciones de cantos de Taize del Libro de Oración; y misas de jazz, de rock y "blue grass": y servicios de oración carismáticos, "Rito III"fácil de utilizar para el usuario (desafío a cualquiera a encontrar algo llamado o que pretenda ser un "Rito III"en alguna parte del Libro de Oración), "Eucaristías payaso,"celebraciones de renovación y servicios de prédica no sacramentales de cristianos sin compromiso. Gracias al valiente nuevo mundo de la autoedición, los servicios ocasionales parecen ser el Libro de Oración -
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Una Trinidad en el Corazón de la Espiritualidad Anglicana


Por el Reverendo Mark Crawford

 
Dos preguntas emergen cuando hablamos acerca de la espiritualidad Anglicana. ¿Tenemos nosotros los Anglicanos una espiritualidad distintiva de otros Cristianos? ¿Cómo se formó? La respuesta a la segunda pregunta yace en el estudio de nuestra historia la espiritualidad anglicana tiene sus raíces en las espiritualidad Celtas y Benedictinas. El Cristianismo arribó a las costas de las Islas Británicas antes de la caída del Imperio Romano. Después de la partida de los Romanos, los Anglos y los Jutos empujaron a los bretones restantes hacia Cornwall y Wales. Cuando llegaron los misioneros romanos a Kent en el siglo VI bajo San Agustín, se sorprendieron de encontrar Cristianos en esas tierras.  


Los Celtas


El Cristianismo se había enraizado entre las tribus celtas que se habían asentado en Bretaña. Su práctica de la espiritualidad difiere en muchas formas de la Romana que venían a restablecer su presencia y normas en Inglaterra. La espiritualidad Celta es a menudo caracterizada por una reverencia hacia su creación expresada en su poesía y oraciones. Hombres y mujeres vivían y trabajaban juntos, hombro a hombro, en muchas comunidades monásticas que produjeron líderes iluminados como Columba, la famosa monja misionera de Iona e Hilda, la Abadesa de Whitby. La Espiritualidad Celta nunca se perdió enteramente luego que los romanos regresaron y reorganizaron la iglesia de acuerdo al orden y disciplina Católica.   


Ambos, Clérigos y Laicos


La Espiritualidad Benedictina se transformó en la expresión dominante de la fe a través de la fundación de monasterios en todas las Islas Británicas. Los monjes y monjas mantuvieron tenazmente una práctica del Cristianismo que les permitió sobrevivir a las invasiones vikingas, el cisma, las plagas y el severo clima del norte. La Regla de Benedicto, proscribía una disciplina regular de oración, el estudio de las escrituras, y trabajo. Fuera de los monasterios había grupos de ingleses solamente en los trabajos de sacerdotes, pero también hombres y mujeres comunes.  


La Vía Media


La vida monástica se terminó súbitamente durante los tumultuosos años de la Reforma. La disolución de los monasterios por Enrique VIII en los años 1535 al 1540 terminó con el período monástico, sin embargo, no borró completamente la espiritualidad Benedictina  encontrada en el lenguaje de la oración. Thomas Cranmer combinó las horas de las oraciones o plegarias en oficios Matutinos y Vespertinos en la primera edición del Libro de Oración Común en 1549. La Reina Isabel, que ascendió al trono después de la muerte de su hermana mayor, María, es reconocida por la vía media. Ella, exitosamente condujo por un curso para la iglesia entre las polaridades del Catolicismo Romano y el Protestantismo, pero ella también es conocida por su erudición y piedad. La Oración General de Acción de Gracias escrita por (p. 58, 101 LOC - en inglés) escrita por Edward
Reynolds, Obispo de Norwich, puede haber sido inspirada por una de sus oraciones privadas.   


Una Trinidad de Recursos


La espiritualidad Anglicana esta caracterizada por tres recursos principales: el Libro de Oración Común, la traducción al inglés de la Biblia y la música. La Versión de la Biblia del Rey Jacobo (o del Rey Jaime - por las diferentes traducciones que se hacen del nombre James, del inglés al español) publicada en 1611, sigue siendo la más utilizada y conocida traducción al Inglés de la Biblia. También hay un tesoro oculto de poesía durante la primera parte del siglo XVII por parte de hombres de la iglesia como George Herbert y John Donne. Muchos poemas de este tiempo se encuentran ahora en nuestros himnarios junto con música que aún disfrutamos en nuestro culto. Aunque la vida espiritual principal cambió desde el monasterio a las catedrales y a las iglesias parroquiales, la  
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Foto de la Abadía de Iona, por Clive Smith 
 
T.S. Eliot y Anglicanismo

"La pista adivinada a medias, el regalo a medias comprendido, es la Encarnación."


                                                      T. S. Eliot  


Por el Reverendo Kit Wallingford 


En estos días de interrogantes urgentes acerca de que significa exactamente ser un Anglicano, quizás sea instructivo considerar la vida y escritos de T.S. Eliot (1888-1965), poeta ganador del Premio Nóbel, figura icónica del modernismo literario y editor y crítico tan famosos en sus días que 14,000 personas se presentaron en 1956 para escuchar su lectura sobre Las Fronteras del Criticismo.


Eliot nació en St. Louis dentro de una familia Unitaria, con una fuerte formación y antecedentes Puritanos Ingleses y de Nueva Inglaterra, vivió en Londres la mayor parte de su vida. Fue bautizado y confirmado en la Iglesia de Inglaterra en  1927.


Eliot encontró en el Anglicanismo una teología y una tradición suficientemente profundas y a la vez lo suficientemente espaciosas para contener su mente y corazón, y también para permitirles lugar para la reflexión y el crecimiento. El se encontró especialmente atraído por los sacerdotes y poetas del siglo XVII. Los sermones de Lancelot Andrews, particularmente aquellos sobre la Encarnación de Cristo, tuvieron la ferviente aprobación de Eliot. Y la poesía de los sacerdotes poetas John Donne y George Herbert evocó uno de sus más importantes piezas de criticismo literario. En Los Poetas Metafísicos (1921), Eliot escribe sobre lo que él llama una temprana "disociación de sensibilidad"que desconecta el pensamiento del sentimiento, la mente del corazón. Los poetas del siglo XVII como Donne y Herbert, él dijo, corrigieron esta grave disociación. Donne y Herbert y otros como ellos colocaron nuevamente juntos pensamientos y sentimientos; fueron capaces de sentir sus pensamientos y además fueron capaces de comunicar en su poesía el sentido de la vida vivida como un todo, mente y corazón juntos. Como Martin Thornton y otros han señalado, este nexo entre intelecto y sentimientos es característico de la teología y el culto Anglicano.


Como demuestran su poesía, obras teatrales y prosa, la mente de Eliot varió ampliamente entre historia, filosofía, religiones orientales y occidentales y literatura, y cultivó un estilo lacónico y objetivo. Pero la objetividad no podría ocultar absolutamente las luchas de un hombre que, detrás de su fachada de paraguas cerrado y enrollado, estaba dolorosamente consciente de la vasta brecha entre el hombre que él fue y el buen hombre que el deseó haber sido. Para ayudar a estrechar esta brecha, el Anglicanismo le ofreció "oración, observancia, disciplina, pensamiento y acción."


Además, Eliot comprendió que hay un conocimiento más allá que del intelecto, y como los lectores de su poesía bien conocen, consideró la ambigüedad y el misterio como gracias a ser adoptadas en lugar de ser eludidas. Oración, culto, escritura, tradición, razón, teología, experiencia – para el Anglicano, son todos portales hacia lo santo. ¿Y cuál es la esencia del Santo? En el ultimo trabajo de criticismo literario, él regresó a su fascinación hacia los sacerdotes poetas del siglo XVII y escribió un panfleto sobre George Herbert. En el texto, el mencionó en su totalidad el poderoso poema de Herbert, "Amor."* Quizás Eliot nos deja con esta conclusión: Cualquiera sea la pena, sea cual sea la pregunta, la Encarnación es la respuesta. Cristo es la respuesta. El amor es la respuesta.  


* Lyndall Gordon, T. S. Eliot: Una vida Imperfecta (New York: W. W. Norton & Co., 1999), 523-24.  El segundo párrafo de este artículo también extraído del trabajo de Gordon.
      El título y otras citas en el artículo salieron de la Parte V de The Dry Salvages (Los Salvamentos Secos) (1941), el tercero de los cuatro Cuartetos de Eliot.
Wallingford es el antiguo rector asistente, en el Palmer Memorial, Houston.  


T. S. Eliot  
 
Líderes Iniciales y Fuertes

Thomas Cranmer (1489-1586) fue nombrado Arzobispo de Canterbury por Enrique VIII y sirvió también bajo el sucesor de Enrique, Eduardo VI. A el se le atribuye mucho de la composición y compilación del Libro de Oración Común (publicado por primera vez en 1549), el cual estableció la estructura básica de la liturgia Anglicana que continua hasta el día de hoy. Fue, en gran parte, gracias a Cranmer que nació la Iglesia de Inglaterra. Su revisión de 1522 del Libro de Oración, en el reinado de Eduardo VI, refleja en sus detalles la influencia de la Reforma Protestante. Bajo la sucesora de Eduardo, la Reina Católica Romana María I, Cranmer fue enjuiciado por traición, convicto por herejía y quemado en la hoguera.    

   
Richard Hooker (¿1554?-1600) fue un clérigo de la Iglesia de Inglaterra y teólogo educado en Oxford, quien escribió, en ocho volúmenes, "Of the Laws of Ecclesiastical Polity"– De las Leyes de la Política Eclesiástica, un trabajo que asienta el trabajo preliminar para la tradición del Anglicanismo. Ha sido descrito como el "cofundador,"junto con Thomas Cranmer de la tradición religiosa Anglicana, y se lo cree por algunos de ser la contraparte más cercana de la denominación Anglicana-Episcopal a Martín Lutero para los Luteranos, o Juan Calvino para los Presbiterianos, o John Wesley para los Metodistas. 
En su obra maestra, la cual expuso el principio de la vía media, explica como tal enfoque en la búsqueda de la verdad religiosa difiere de aquella de los reformadores, por un lado, y los partidarios del papa, en el otro. La imagen del Anglicanismo como un taburete de tres patas – con patas de Escritura, tradición y razón – ha sido derivada del trabajo de Richard Hooker.  


Richard Hooker


Thomas Cranmer


La Misión es parte del ADN de la Diócesis


Por el Reverendo Canónigo C. Andrew Doyle 


Poco tiempo después de la muy húmeda Navidad de 1849, el Reverendísimo George Washington Freeman, Obispo Misionero de Sudoeste, viajó a la Iglesia de Cristo en Matagorda, para una reunión que organizaría el campo misionero dentro de la Diócesis de Texas. Nos han contado que cuatro clérigos y seis laicos se reunieron con el obispo y organizaron la diócesis en orden de buscar el apoyo de la Convención General de 1850. Había un sentido de gran urgencia de que la misión de los Tejanos necesitaba la ayuda misionera de la iglesia mayor y el apoyo y la guía de un obispo propio. Su esperanza era que ambos, los recursos financieros y el obispo pudieran reforzar su misión. Sería nueve años de gran expansión y trabajo para la Diócesis de Texas antes que el Obispo Alexander Gregg fuera electo y se transformara en el primer obispo diocesano de Texas.  


En la iglesia Episcopal, como fue el caso en Texas, la misión requiere el apoyo estructural de una diócesis en relación con un obispo. 


En el primer discurso del Obispo Gregg al consejo diocesano de Texas hizo hincapié en su convocatoria misionera: "Me presento ante ustedes, en esta ocasión, la primera reunión de la Convención desde mi consagración al Episcopado de Texas, con emociones de naturaleza inusual. Convocado, en la providencia de Dios, para comenzar con este gran trabajo y responsabilidad. y eso en un campo de trabajo para el cual, me temo, mi antigua experiencia no me había preparado. ... Sus decepciones anteriores, y los intentos dolorosos que han tenido que experimentar, solamente han servido para hacer a los requerimientos más imperativos. Había solo una cosa a la que podía recurrir – a esa gracia libremente prometida, y totalmente suficiente para el siervo de Cristo, en cualquier estado de la vida, o esfera de trabajo, como quiera que Dios lo llame."


La Diócesis de Texas fue formada afuera del primer campo misionero extranjero en la Iglesia Episcopal. La misión esta en nuestro ADN, es parte de quienes hemos sido; de quienes somos, y en lo que nos convertiremos. La parte integral con la identidad de misión de Texas es nuestra estructura. En la Iglesia Episcopal, como es el caso en Texas, la misión requiere del apoyo estructural de una diócesis en relación con un obispo. Nuestra experiencia local está unida a la experiencia de la iglesia antigua. En la carta de Pablo a Tito (1.5ff), vemos hacer referencia a la organización de la misión y la importancia de elegir bien a obispos para que sean asistentes de Dios en la misión. Pablo escribe a Tito y dice: "Te dejé en Creta para que pusieras en orden lo que quedaba por hacer y en cada pueblo nombraras, ancianos de la iglesia, de acuerdo con las instrucciones que te di. El anciano debe ser intachable, esposo de una sola mujer; sus hijos deben ser creyentes, libres de sospecha de libertinaje o de desobediencia. El obispo tiene a su cargo la obra de Dios, y por lo tanto debe ser intachable: no arrogante, ni iracundo, ni borracho, ni violento, ni codicioso de ganancias mal habidas. Al contrario, debe ser hospitalario, amigo del bien, sensato, justo, santo y disciplinado. Debe apegarse a la palabra fiel, según la enseñanza que recibió, de modo que también pueda exhortar a otros con la sana doctrina y refutar a los que se opongan."


Bambas, nuestra historia y la de Pablo muestran la naturaleza evolutiva del campo misionero, diócesis, y obispo.


En la Iglesia Episcopal y en toda la Comunión Anglicana la estructura básica de la Iglesia es el obispo diocesano y su diócesis, también llamada su sede. El episcopado histórico es de importancia primaria en toda nuestra Comunión. El Grupo de Diseño del Pacto Anglicano afirma la importancia del episcopado de esta manera: "el episcopado histórico, adaptado localmente en cuanto a los métodos de su administración a las diversas necesidades de las naciones y las personas llamadas por Dios a la unidad de su Iglesia y el rol central de los obispos como custodios de la fe, líderes de la misión y como signos visibles de unidad."Otra vez, la unidad histórica entre obispo, misión y la iglesia son acentuados.  


El Episcopado


La posición del Obispo es una elegida por la gente y los sacerdotes de la diócesis. El Libros de Oración Común habla de ambos, la selección y el aspecto misionero de este oficio: "...La gente lo ha elegido y afirmado su confianza en usted aclamando su elección. Un obispo en la santa Iglesia de Dios está llamado a ser uno con los apóstoles en proclamar la resurrección de Cristo e interpretar el Evangelio, y para testificar la soberanía de Cristo como Señor de señores y
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El Obispo Alexander Gregg  


Iglesia de Cristo, Matagorda, Navidad del 2004.